La Asamblea de los Socios Fundadores del CISP – Sviluppo dei Popoli ETS se reunió en Roma el 20 de junio para aprobar el balance 2025 y debatir sobre los retos que le esperan a la cooperación internacional en los próximos años.
En un contexto global profundamente marcado por conflictos persistentes, desigualdades crecientes, crisis climáticas y rápidas transformaciones geopolíticas, la Asamblea representó un espacio fundamental de diálogo y reflexión estratégica. En ella se reafirmó el papel de la cooperación al desarrollo como una herramienta clave para la construcción de la paz, la promoción de la justicia social y la defensa de los derechos humanos.
La aprobación del balance 2025 confirmó la solidez del CISP y su capacidad para seguir operando con eficacia a pesar de un escenario cada vez más complejo, condicionado por la reducción de los recursos destinados a la cooperación internacional por parte de muchos de los principales donantes.
La jornada de la mañana se enriqueció con un diálogo abierto con representantes del CISP que trabajan en Palestina, Líbano y Cuba, quienes aportaron testimonios directos desde contextos marcados por profundas crisis humanitarias, sociales y políticas. Estas intervenciones recordaron lo importante que es hoy en día seguir invirtiendo en la cooperación internacional como un instrumento de solidaridad, protección de derechos y construcción de la paz.
Mirar hacia adelante: tres prioridades para el CISP de la década de 2030
Posteriormente, la mirada se dirigió hacia el futuro. En la segunda parte de la Asamblea, el debate se centró en las principales tendencias que están transformando el sector de la cooperación internacional.
La discusión puso de relieve los cambios en los contextos operativos, el impacto de las crisis globales y la creciente escasez de recursos disponibles, pero también las oportunidades de innovación y de fortalecimiento de las capacidades organizativas que son necesarias para seguir generando un impacto significativo en los próximos años.
Para el CISP, tres prioridades estratégicas guiarán el trabajo de la organización en los próximos años: reafirmar el desarrollo humano y la paz como derechos fundamentales; maximizar el impacto de las acciones de lucha contra la pobreza y las desigualdades; y reforzar las competencias, la innovación y la capacidad organizativa para preparar al CISP ante los desafíos de la próxima década.
"La cooperación al desarrollo construye la paz", se recordó al cierre de la sesión, no es solo el eslogan elegido para este día, sino la verdadera brújula que orienta a cada cooperante, socio y aliado del CISP. Construir la paz significa invertir concretamente en las personas, en el fortalecimiento de las comunidades locales y en la protección de sus derechos. Se trata de una responsabilidad compartida que requiere visión, altas competencias profesionales y un constante compromiso colectivo.
El Balance Financiero 2025 y el Balance Social 2025 están disponibles para su descarga en la página de Transparencia.